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martes, 12 de febrero de 2013

Corrupción y cáncer

Un presidente de Gobierno que no entiende ni su propia letra, que confunde el balonmano con el fútbol, pero cuyo partido le ha subido casi un 30% el sueldo en los últimos cinco años por "pluses electorales"; una número dos que tiene que soportar como trabajadores de Telemadrid le llaman en la calle sinvergüenza, impotencia ante la condena del despedido; la número dos otra vez, ahora poniendo de patitas en la calle al que hace sólo unos días no se podía despedir según el número tres y convirtiendo la contradicción en virtud, puesto que como es bien sabido, rectificar es de sabios; otro número dos, de la CEOE en este caso, acusado por algunos de sus empleados de pagar en negro; una número uno, de la sección catalana, matizo, que denuncia que fue espiada con la exnovia de un hermano del número dos de otro partido, habiendo dado orden los de otro partido de grabarlo todo, y que de lo que allí se habló es de cómo el hermano, el de la ex, se llevaba los billetes de 500 en el maletero de su coche a Andorra; ....Por supuesto, salvo lo que está grabado, todo lo demás es sólo presuntamente, o mejor, todo es presuntamente, por si acaso.

¡Basta, por favor! Pero qué clase de charlotada es esta. Los ciudadanos de a pie, que cada vez somos más de rodilla, hincada en el suelo, no nos merecemos este espectáculo público grotesco y de mal gusto. ¡Basta ya de titulares perturbadores! De acuerdo, los medios no generan las noticias, sólo las publicitan, pero de vez en cuando podían intercalar alguna positiva, y que no sea precisamente el mundial que la selección de fútbol, o ¿era balonmano?, gloriosamente ha conseguido.

Hoy, sin ir más lejos, la agencia Europapress se hace eco de un estudio publicado en la revista "Cancer Discovery" el 28 de enero. Dicho estudio llevado a cabo por un equipo de investigadores españoles, liderados por el director de Investigación Clínica del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona, Josep Tabernero, representa una esperanzadora puerta abierta en la lucha contra el cáncer, ya que por primera vez se ha experimentado exitosamente con personas un método que en el laboratorio era efectivo, pero que había fallado hasta el momento con los pacientes. El método, basado en bloquear las proteínas responsables del crecimiento de los tumores con moléculas de ARN, se probó en 41 pacientes con cáncer avanzado con metástasis en el hígado. En un 30% la enfermedad se frenó, e incluso en algunos casos se consiguió una regresión de la metástasis. Una esperanza en el avance de la lucha contra el cáncer.
Josep Tabernero. Fuente: Vall d'Hebron
Intercalar este tipo de noticias entre tanta miseria, corrupción y pesimismo, nos ayudaría a soportar mejor lo que nos toca sufrir. Al fin y al cabo, si algún día algún equipo consigue poner cura al cáncer o al SIDA o cualquier otra grave enfermedad, será más importante para la Humanidad que cualquier corrupción, insulto, querella o difamación que nuestra clase política nos pueda dedicar. Nuestros políticos valen mucho, dinero, pero no son tan relevantes como ellos quisieran. Nuestros investigadores valen poco, dinero, pero les dan mil vueltas, lo quieran aceptar o no, los políticos, con recortes o sin recortes. Lo triste es con éstos últimos llegará algún día que ni investigadores tendremos, porque no veo yo a los hijos de los ricos dedicándose a otra investigación que no sea la de las finanzas de papá.

lunes, 21 de enero de 2013

España, tierra de corruptos

Que sea precisamente ahora cuando el problema de la corrupción, según el último CIS, sea percibido por los españoles en un orden de magnitud nunca visto desde que Felipe González daba sus últimos coletazos como presidente del Gobierno, dice muy poco de nosotros, no de los políticos. No creo que en los últimos 17 años la corrupción haya variado ostensiblemente mucho. El mangoneo y el pasteleo forma parte de nuestra cultura. Como si de un toro de Osborne se tratase, puede que haya habido épocas en las que haya sido más o menos visible, pero la seña de identidad siempre ha estado allí. Como la energía, la corrupción en España ni se crea ni se destruye, simplemente se transforma.
Los Malaya, los Gürtel, los Nóos, los Dívar, los Campeón, los Pellerols y Millet, los Bárcenas, y un largo etcétera, sólo hacen que darme la razón. En la piel de toro, quién no roba es porque no puede, o porque es tonto, dice la sabiduría popular. ¿De qué nos escandalizamos entonces ahora? ¿Por qué ascender a la corrupción a la categoría de problema nacional, justo por debajo del paro, la economía y la clase política? La respuesta es sencilla, lo hacemos por indignación. Nos revienta constatar que aquellos que nos deberían sacar de la crisis, no sólo no lo hacen, sino que además han contribuido a acrecentarla a base de tanto sobre oculto, y tanta contabilidad B.

En verdad no nos faltan razones. El problema es haber tenido que esperar a que nos vayan mal dadas para darnos cuenta de la gravedad de la situación. Mientras hubo abundancia, a pocos les pareció un problema que nuestros dirigentes malversaran algo de dinero público, ahora que hay escasez y penurias nos escandalizamos. Somos así de simples. Francisco Camps ganó no hace mucho unas elecciones por goleada, a pesar de sus trajes. Los políticos, que de tontos no tienen un pelo, se quedan con estas cosas, por eso es difícil que algo vaya a cambiar en el futuro. Nuestra volatilidad e inconstancia en nuestras preocupaciones nos hace débiles, y presa fácil de los que sin ningún tipo de escrúpulos son capaces de quitarte el pan de la boca, para comérselo ellos, aunque estén llenos a reventar.

El día que salgamos de la crisis seguirá habiendo corrupción. Si entonces nos seguimos preocupando por ella de la misma manera que ahora, es posible que algo pueda cambiar, de lo contrario, como el toro de nuestra geografía, seguirá perdurando para siempre jamás. Es lo que tiene las costumbres, que se resisten a desaparecer.